La Felicidad es una Decisión

Revista Amore Nadia VadoNadia Vado
Coach de Vida
Instructora de Yoga, Mindfulness y Meditación

La mayoría de los seres humanos desean ser feliz pero sólo pocos logran serlo genuinamente.  Buscamos la felicidad en el lugar y tiempo equivocado.  Generalmente dejamos la felicidad para el futuro: “seré feliz cuando tenga esto”, “consiga aquello”, “pase esto”, “venga lo otro”.  Creemos que la felicidad es una meta, que llega por un golpe de suerte, éxito o bendición en el futuro dejando pasar la felicidad del momento presente y de las cosas pequeñas, sencillas y ordinarias del día a día.

Casi siempre buscamos la felicidad afuera, en personas, cosas o circunstancias que por un momento llenan nuestro ser de alegría, pero eventualmente volvemos a nuestro mismo estado anterior.  Creemos que nuestra pareja nos hará feliz, o un trabajo determinado, dinero, prestigio, etc.  Se cree que la felicidad tiene que ver con el tener, sin embargo, se ha confirmado la depresión, adicciones y suicidio en personas con mucha fama y dinero.

La felicidad es un estado permanente del alma.  Decimos permanente por que permanece en el tiempo sin importar si estamos tristes o tenemos dificultades.  Nada ni nadie arrebata la felicidad que hay dentro de nuestro ser.  Se puede vivir un duelo de un ser amado, de un trabajo o la perdida de la salud y aun así podemos elegir ser felices.

Podemos elegir conscientemente ser feliz en cada momento, a cada hora, en cada día repitiéndolo en nuestra mente independientemente de lo que estemos viviendo.   Ser feliz es una actitud y una elección personal.  Por ejemplo: dos personas pierden su casa en un huracán.  Una de ellas lo ve como una tragedia y la otra persona se siente agradecida por tener vida y lo ve como una oportunidad para aprender y crecer empezando de cero.

Amore Felicidad Nadia Vado

Recomendaciones para decidir ser feliz

 

  1. Se siempre agradecido. Trata de enfocarte en lo que tenes en el momento presente y no en lo que te hace falta.  Da gracias todo el día por todo lo que hay. Por ejemplo: gracias por que hoy desperté sano, por el agua con que me ducho, por el desayuno que me alimenta, por el trabajo al que me dirijo y así sucesivamente a medida que avanza el día.    Al hacer el ejercicio de gratitud a cada instante se llega a un estado de abundancia que produce llenura.  Se desarrolla el aprecio y el valor por todo lo que tenemos sintiéndonos dichosos y privilegiados.  La gratitud borra todo el sentido de insuficiencia, escasez o vacío.

 

  1. Expande lo positivo y disminuye lo negativo. A todo lo que des atención crecerá.  Por ello, presta más atención a todo lo bueno que te ocurre en lugar de ver lo que te duele o molesta.  No te enfoques en lo doloroso, incómodo o desagradable, por el contrario, valora todo lo que tenes y has alcanzado.  Soltá de tu vida todo lo que te hace daño, perjudica y se convierte en obstáculo para tu felicidad.  La decisión está en tus manos.

 

  1. Haz lo que te gusta y llena tu corazón. Pregúntate si estas llevando la vida que has soñado.  ¿Te gusta tu trabajo? ¿Te gusta lo que haces en tu tiempo libre? ¿Te gusta cómo vives? ¿Te gusta las relaciones que sostenes con los demás?  Es importante buscar lo que te haga sentir placentero y a la vez te edifique. ¿Qué harías si hoy fuese tu último día en este mundo?…Reflexiona tu respuesta y lo que hayas respondido es lo que debes hacer todos los días de tu vida al menos en pequeñas dosis.

 

  1. Invertí tiempo de calidad con tu familia y amigos. Se ha demostrado que las relaciones estrechas con nuestros seres amados generan hormonas de bienestar que producen satisfacción y felicidad.  No permitas que tu vida gire en torno a tu trabajo o múltiples responsabilidades. Si te organizas bien siempre habrá un tiempo para quienes amas y te sentirás más pleno.

 

  1. Cultiva una vida espiritual con mayor conexión con Dios y uno mismo. Ora, medita, reflexiona, guarda silencio, lee textos espirituales, libros que alimenten tu alma.  Trata de pasar tiempo a solas en la naturaleza, así sea el jardín de tu casa.  Fortalece tu fe, esa que le dará más esperanza y sentido a tu vida para ser feliz.

 

  1. Pemitite sólo Ser. Cultiva el sentido del humor, reí a carcajadas, llora cuando necesites llorar, juga como niño, viaja a nuevos lugares, hace actividades diferentes, conoce personas nuevas, equivócate sin recriminarte, viví sin juzgarte. Permitite ser todo lo que deseas ser y hacer en el presente ya que el futuro es incierto.  No vivas una vida privada de experiencias, más bien invertí tu dinero en experiencias y no en cosas materiales.  Cuando te vayas de este mundo lo único que te llevarás son tus experiencias.

 

  1. Acepta y fluye con todo. No resistas nada de lo que te ocurra, acéptalo.  Siempre mira el lado bueno de la situación y sus lecciones.  Solta las expectativas de todo.  Cuando no esperamos nada de las circunstancias o personas todo se convierte en una novedad.  No esperes que nadie te haga feliz. Aprende a compartir tu felicidad con los demás que de eso se trata.

La felicidad es una decisión. Te invito a que hoy abraces la vida y le encontrés su mejor cara. ¡Decidí ser feliz!

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