Niños hidratados

El cuerpo debe mantener un nivel constante de líquido, estar bien hidratado significa ingerir el agua que el cuerpo necesita. Obtenemos agua de diferentes fuentes, como los alimentos que se consumen, nuestro propio organismo la produce durante algunas reacciones bioquímicas, pero la fuente principal de hidratación es la oral: beber agua.

Los niños no siempre conocen la importancia de beber agua, un niño en edad escolar que acostumbra tomar agua, tiene una mayor probabilidad de mantener un peso estable. En pequeños de dos a nueve años la necesidad de líquido es de especial cuidado, ya que pierden una mayor cantidad por la piel que un adulto y sus riñones, aun inmaduros, producen una orina más diluida.


La deshidratación se produce como consecuencia de una pérdida excesiva de fluidos que impide un funcionamiento adecuado del organismo. Puede ocurrir por diversas razones como no beber suficientes líquidos, vómitos, diarrea, sudoración excesiva o por una combinación de estas condiciones. También puede ser debido a la exposición prolongada a altas temperaturas, a una radiación solar directa y a una humedad alta o al ejercicio físico. Existen algunas enfermedades, que afectan a la absorción de los alimentos, pueden causar deshidratación.


Señales de Deshidratación

Cambios en la orina: Se torna de un color amarillo. Entre más oscura, mayor la necesidad de tomar agua. También se nota una disminución en la frecuencia de orinar. Lo normal es orinar entre 5 y 8 veces al día.

Cambios en la piel: Se nota una piel seca y fría. Conforme empeora la deshidratación, la piel se empieza a apretar, pierde su elasticidad e incluso, hasta se arruga.

Cambios en la sudoración: Se disminuye y en casos de deshidratación grave, se deja de sudar.

Resequedad visible: En boca, nariz y ojos.

¿Qué hacer en caso de deshidratación de un niño?

En caso de deshidratación se deben reemplazar los líquidos corporales a niveles normales. Cómo se restauren estos líquidos va a depender de la edad del niño y de la causa que ha provocado la deshidratación.

Sé ejemplo:

Los niños aprenden a asociar la sed con el sabor dulce cuando les damos constantemente bebidas dulces, esto podría fomentar una preferencia nada sana por los dulces.

Mandar obedeciendo es la mejor forma de crear hábitos, la relación que tienes con el agua es la que ven tus pequeños e idealmente generarán. Los niños son imitadores, permite que te vean beber agua, bebe con ellos, transmíteles lo importante que es mantenerte bien hidratada.