Prácticas Actividades en Casa con El Método Montessori


Lucia M. Cerna
Directora Mundo Montessori
Master Educación Montessori 0-6 años

Cuando los niños están más tiempo en casa, es un gran momento para continuar con el aprendizaje, pero esta vez, a través de juegos y dinámicas fuera del papel y lápiz a como normalmente están acostumbrados en la escuela. Encontrar en momentos cotidianos, oportunidades de seguir aprendiendo y practicando conocimientos.

El Método Montessori se enfoca en actividades simples y prácticas, pero con muchos beneficios que se obtienen de manera directa o indirecta, haciendo que el niño se desarrolle de manera integral con actividades cotidianas de su ambiente. Lo único que necesitamos es organizar las ideas, metas por alcanzar y materiales que ofreceremos a los niños. Al igual que es importante que se estipule un tiempo u horario determinado en el cual las actividades serán realizadas.  

La mayoría de actividades que les recomendare en este artículo, son meramente actividades que los niños pueden hacer de manera independiente, así también puedan ser realizadas mientras los padres están durante su jornada laboral.

El Método Montessori, se enfoca en darles las herramientas necesarias a los niños para que ellos puedan trabajar por si solos, al igual que invita al niño a participar activamente en su ambiente. Por lo cual siempre las actividades de cooperación en el hogar van a ser mi primera recomendación.

María Montessori decía que los niños apenas caminan quieren ser parte de su ambiente, colaborar y sentirse útiles. Por eso es que desde que caminan es nuestro deber como adultos prepararles ambientes adecuados a ellos (muebles bajos, mesas y sillas de su estatura, etc.), e invitarlos a participar. No importa la edad que tengan los niños, desde que se despiertan deben de tener actividades para realizarse en el transcurso del día. Estas pueden ser tales como arreglar su cuarto guardando sus juguetes, arreglar su cama, visitar el jardín y regar plantitas. Asistir en la preparación de alimentos para desayuno, almuerzo o cena, invitarlos a poner la mesa, llevar sus platos sucios a la cocina (ayudar a lavarlos o guardarlos).

Esta participación activa en su ambiente les encanta y los hace sentir valorados, elevándoles el autoestima al momento de solicitar de su ayuda, inculcando en ellos el mensaje “soy importante y mis acciones cuentan”. Esto es clave desarrollarlo e inculcarlo desde pequeños pues cuando estén más grandes, solicitaremos de su apoyo y necesitaran tener ese hábito de colaborar.

Para ayudarle al niño a tener una estructura un poco dirigida, pero que le permita organizarse por sí solo, podríamos hacer un cuadro, dividido por tiempo del día (mañana, tarde o noche) y tarea o responsabilidad por realizarse como las anteriormente sugeridas. Esto les ayuda a los niños a tener cierto control de sus actividades y les enseñara a administrar su tiempo pues, todas las actividades se tienen que hacer durante un periodo determinado, en el cual ellos pueden tener la libertad de elegir en qué orden las completan.

Aparte de tareas de colaboración en casa, podemos organizar un estante bajo, donde encuentren actividades recreativas con las que puedan distraerse independientemente. Estas actividades pueden realizarse a cualquier edad, solo se modificara la complejidad y cantidad de pasos a seguir. En ese mismo estante se pueden incluir actividades académicas, según el grado en que están y las habilidades que queremos afinar y practicar. Debemos pensar en lo que les gusta y algo nuevo que deseen desarrollar en ellos para retarlos y que siempre tengan interés en las actividades.

Ejemplo de actividades recreativas pueden ser: Colorear, hacer recortes, cortar papel en diferentes formas, pegar y hacer collages con los recortes, coser lana en cartulina, plastilina con cortadores, rompecabezas, legos, etc. Se puede designar un espacio de biblioteca para que los niños poco a poco vayan desarrollando interés por la lectura y amor por los libros. Aun los niños mas pequeños pueden sentarse por largos periodos de tiempo observando libros. Estos son muy buenos para el aprendizaje de nuevo vocabulario y fomentar la curiosidad en ellos.

Los niños pueden participar en la elaboración de masa casera (maseca, sal, agua y colorante) y así ellos se involucran un poco más en el proceso y pueden decidir cuantos colores hacer, esta se puede cortar y moldear para luego hornear por un par de horas y podrán hacer adornos para regalar.

Es necesario que el adulto prepare las actividades con todos los materiales necesarios para que los niños logren completar la actividad por si solos. Esto puede ser una bandeja o canasta con todo lo que se necesitara por actividad, por ejemplo, para cortar y pegar utilizamos una bandeja con tijera, papel para recortar, una barrita de pega y papel donde se pegaran los recortes.

Actividades académicas pueden ser: Pizarra pequeña con lista de palabras por trazar, para niños que ya escriben pueden comprar un cuaderno donde se les invite a escribir y dibujar sus propios cuentos e historias. Para practicar matemáticas, se pueden hacer correspondencia 1 a 1, aparear cantidades con símbolos. Esto se puede practicar con diferentes recipientes enumerados del 0 a X número (dependiendo de la edad de cada niño) y los niños deberán buscar objetos en el jardín o alrededor de la casa para colocar en cada envase enumerado. Preparar libretos de suma, resta, multiplicación o división para completar por día. Empezando desde 1+1 hasta 10+10 (-, x, /). En las librerías se pueden encontrar libros de trabajo donde encontraran actividades desde simples a más complejas en todos los niveles.

Actividades que se pueden hacer en grupo:

  • Identificar cantidades o números específicos alrededor de la casa.
  • Contar pasos o escalones que se avanzan en tiempo determinado.
  • Indicar una cantidad y saltar, aplaudir, parpadear la cantidad haya sido indicado.

Actividades en el exterior a largo plazo: Buscar semillas de las frutas o verduras que comen en casa, designar un área en el jardín para sembrarlas e ir viendo su crecimiento. Los niños más grandes pueden llevar un registro del crecimiento, dibujando y describiendo el proceso desde el día 1 hasta el día que salen las plantitas y/o brindan el fruto determinado. Pueden involucrarse todos los días en el riego y cuido de estas, lo cual les enseñara paciencia y perseverancia. Les dará una gran felicidad al ver que su esfuerzo ha sido recompensado al final donde corten y preparen los alimentos con sus propias cosechas.