El impacto de un diagnóstico para las familias

Daniela Bernheim Pasos Psicologa AmoreLic. Daniella Bernheim P.
Psicóloga especialista en
Niñez, Adolescentes y Dinámica Familiar.

La familia, es considerada la unidad básica de la sociedad, está sometida hoy día a una serie de cambios, cambios que siempre han existido, pero que ahora se presentan en forma más práctica y más rápida.

En el entorno familiar al descubrir y recibir un diagnóstico (pedagógico, psicológico o clínico) que involucra a uno de los hijos puede ser abrumador y muchas preguntas empezarán a surgir. Las expectativas de los padres tienen una importante influencia en las reacciones ante la noticia de un diagnóstico que presenta su hijo, lo que lleva a insertarse en un tema complejo, pero fundamental para el entendimiento y comprensión del proceso de aceptación de tener un hijo con cierta condición.

Las familias por lo general experimentan una sensación de indefensión e impotencia ante la irreversibilidad del diagnóstico, en otras palabras experimentan un duelo ante lo que ellos querían a largo plazo y la situación ha hecho que esos planes estén en espera, por lo que entran en una fase de lucha interna y compartida, ellos sienten shock, tristeza, rabia y desbordes emocionales (fase de desajuste).

Después de recibir el diagnóstico y se supera la fase de desajuste, viene el RE ajuste, donde los padres de familia expresan que se tratan de cambios como: mayor demanda de atención por parte del hijo involucrado, generación de nuevos y elevados gastos económicos, necesidad de ayuda profesional, afrontamiento social, aislamiento y cambios de creencias. Se concluye que algunos cambios en la organización de las familias con hijos e hijas con diagnósticos surgen desde el momento de la noticia y perduran hasta que el niño o niña es adulto.

El atravesar por un diagnóstico supone varias fases, y la más importante es la etapa de transición y cambio que es cuando se logra el control y la seguridad de la situación, la repartición de los roles internos de la familia, identificar y activar los recursos de apoyo general para todos los agentes involucrados.

Es un hecho que el tener un hijo con cierta condición trae consigo una serie de implicaciones, lo cual muchas veces, es manejado de manera negativa, no obstante, no se trata de etiquetar en “bueno” o en “malo” sino de analizar y conseguir comprender los fenómenos que suceden en el interior del núcleo familiar.

En la etapa de estabilidad supone que el duelo ya esté en vías de resolución, en esta parte ya se pretenden integrar estrategias útiles y practicas a la nueva dinámica y procurar la autonomía al cien de todos los agentes de la familia, el simplemente hecho de contar con las respuestas a las dudas que surgieron antes les ayuda a sentir mayor control y menos preocupación sobre lo que afrontarán considerando las formas en que los padres e hijos reconstruyeron su dinámica familiar.

Lo más importante en estas situaciones es contar con un sistema de apoyo secundario que implica un especialista que determine el tipo de necesidad de apoyo profesional y procurar no descuidar a los demás agentes involucrados (hermanos).