El Trastorno Dismórfico Corporal

Lic. Daniela Bernheim P.
Psicóloga Especialista en Niñez, Adolescentes y dinámica familiar.

Este es un trastorno mental que se basa en los pensamientos repetitivos y compulsivos alrededor de los defectos percibidos sobre la propia apariencia, un defecto que posiblemente para los demás es menor o no perceptible.

Cuando alguien presenta un trastorno dismórfico corporal, se obsesiona sobre su apariencia y su imagen corporal, reiteradamente se ve al espejo, se arregla excesivamente en busca de seguridad, y estos arreglos pueden ser varias veces durante muchas horas al día. El defecto percibido y los comportamientos repetitivos provocan una gran angustia e impactan en la capacidad para manejarse en la vida cotidiana.

Típicamente el trastorno dismórfico corporal, comienza en los primeros años de la adolescencia y afecta tanto a varones como mujeres. Es posible que las personas que padecen de este trastorno, recurran a muchos procedimientos estéticos para intentar “arreglar” el defecto percibido. Después de esto, quizás sienta una satisfacción temporal, pero la ansiedad suele regresar y posiblemente vuelvan a buscar un modo de arreglar el defecto percibido.

Las percepciones del trastorno dismórfico corporal pueden variar. Es posible que algunas reconozcan que lo que creen acerca de sus defectos percibidos no es real, otras que piensen que probablemente sea verdad o que estén absolutamente convencidos.

Aun por medio de los estudios, no se ha logrado conocer específicamente cuál es la causa del trastorno dismórfico corporal. Al igual que muchas otras enfermedades mentales.

Síntomas:

  • Preocuparse excesivamente por un defecto percibido en la apariencia.
  • Creer que los demás prestan especial atención a tu apariencia de manera negativa o se burlan de ti.
  • Involucrarse en comportamientos que procuren corregir o esconder el defecto percibido que son difíciles de resistir o controlar.
  • Comparar constantemente tu apariencia con la de los demás.
  • Tener tendencias perfeccionistas.
  • Procurar procedimientos estéticos frecuentemente sin quedar satisfecho
  • Evitar situaciones sociales
  • Estar tan preocupado por la apariencia que esta te causa angustia o problemas importantes en tu vida social, la escuela u otras áreas de funcionamiento.

Las características más frecuentes por las que las personas se obsesionan incluyen las siguientes:

  • El rostro, como la nariz, el cutis, las arrugas, el acné y otras imperfecciones.
  • El cabello, como la apariencia, el debilitamiento y la calvicie.
  • El tamaño de los senos.
  • El volumen y el tono muscular.
  • Los genitales.

Poseer un trastorno dismórfico corporal sin recibir ayuda terapéutica puede derivar a complicaciones como:

  • Depresión mayor y otros trastornos del estado de ánimo.
  • Pensamientos o comportamiento suicidas.
  • Trastornos de ansiedad.
  • Problemas de salud provocados por conductas tales como el pellizcado cutáneo compulsivo.
  • Trastorno obsesivo compulsivo.
  • Trastornos de alimentación.
  • Abuso de sustancias.

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