El Objeto de Apego

Lic. Daniela Bernheim Pasos
Psicóloga Especialista en Niñez, Adolescentes y Dinámica Familiar

Es habitual que los bebés y niñ@s sientan especial cariño por un objeto en específico al que se encuentran muy enganchados. Este se denomina objeto transicional, también conocido como objeto de consuelo u objeto de apego. Muchos padres de familia se preguntan ¿por qué la pegasón hacia un peluche en específico, una mantita, un pedazo de tela, etc?, ¿por qué les gusta tanto?, ¿por qué nunca se separa de él?, generalmente, es un objeto de textura suave.

Esto es totalmente ¡NORMAL!. Los niños necesitan sentirse seguros cuando se van a dormir o cuando están en los primeros años de escolarización y requieren una presencia cercana que supla la figura de sus padres en su ausencia.


Debemos de tomar en cuenta que serán ellos mismos los que elijan objeto de apego que se va a convertir en algo muy querido que forma parte de su persona, muy raras veces los sustituyen por otros, pero la función de seguridad y valentía sigue estando ahí hasta que ya, cuando estén list@s, lo van abandonando.

Este objeto se convierte en una pieza tan importante de la vida del pequeño que le acompaña durante la mayor parte del día, usualmente los niñ@s lo buscan cuando necesita consuelo y se vuelve imprescindible a la hora de dormir. Es algo que le brinda seguridad. Este objeto representa el apego que el niñ@ siente con sus padres y le ayuda a controlar la ansiedad de la separación, etapa en la que los niñ@s comienzan a experimentar que es un ser independiente a sus padres.


Algunas características del objeto transicional:

  • El niño lo elije absolutamente solo, por más que se intente imponer un objeto determinado, solamente el niñ@ decide cuál es su objeto especial, no importa que sea el más bonito o el más llamativo.
  • Tiene un olor especial, debido a su manipulación (el niño lo muerde, babea, arrastra, lo abraza, duerme con él) ese objeto tiene un olor particular muy especial para él. Se recomienda lavarlo exclusivamente cuando sea necesario, esto es para no borrar esas huellas y cuando se decida hacerlo, hacerlo discretamente.
  • Es un compañero fiel, el niño no se separa de él, lo lleva a todos lados ejemplo: al colegio, de paseo, a la cama, en el carro y casi siempre el niños opta por tenerlo a la vista y al alcance de él.
  • Hay que cuidar este objeto, si se pierde es motivo de profunda tristeza.

¿Cuándo aparecen estas conductas?

Estas conductas de apego pueden comenzar a partir de los 4-6 meses.

¿En algún momento el niñ@ se despegará del objeto?

Estas conductas de apego pueden durar desde los 3 hasta los 10 años cuando el niño ha adquirido mayor control de los miedos de abandono y comienza a ser más independiente, también este ya inicia su vida social de forma más consciente.

¿Es recomendable deshacerte del objeto de apego?

¡No!, puede que recurra a él cuando atraviese por una etapa de ansiedad como el nacimiento de un hermanito, una mudanza o la separación de los padres, etc.

No todos los niños adoptan un objeto transicional en su infancia. El proceso emocional es diferente en cada niño, por eso algunos necesitan aferrarse a un objeto mientras que otros no. Para algunos, el objeto transicional es la propia madre, el padre, la niñera, para otros puede ser la madre y el objeto.