Phubbing: un problema social que tenemos que enfrentar

Revista Amore - Marla Reyes

Marla Reyes
Gerente de Techno
Commerce Group

En una reunión familiar, madres con sus hijos en el parque, en la fila del supermercado, reuniones de negocios, o inclusive en una cita romántica, todos hemos sido victimas o nos hemos dejado llevar por el «Phubbing», el problema se presenta cuando permitimos que domine nuestras vidas.

La llegada de los teléfonos celulares inteligentes nos mantienen hiperconectados las 24 horas del día, los 7 días de la semana,  con diferentes grupos de chat, redes sociales o simples búsquedas en internet, en cualquier momento o lugar, esta obsesiva costumbre se ha generalizado y muchos lo hacen sin ni siquiera saberlo, convirtiéndose en un problema social, debido a que los aísla del entorno y están más conectados con los que están lejos que con las personas que tienen al lado.

Comencemos por definir: ¿Qué es el Phubbing?

Según Margarita Weil Nuila, psicóloga y máster en investigación, el «phubbing” se define como el acto de menospreciar, no dar importancia a quien nos acompaña cuando prestamos atención privilegiada a nuestro celular, laptop o cualquier otro aparato electrónico”. Lamentablemente, es un comportamiento cada vez más habitual, una práctica social común donde tenemos a una persona frente a nosotros y decidimos prestarle más atención al teléfono celular. Esta indiferencia con el entorno, afecta las relaciones interpersonales y perjudica en gran medida a nuestros hijos, familiares y amigos. Y si bien el «phubbing» tiene aproximadamente 10 años de existencia, en los últimos años este “descortés” fenómeno se ha acrecentado.  

El estar pendiente del celular en todo momento, actualizar información en redes sociales, dar Like o corazón a publicaciones en Facebook o Instagram, entre otras acciones, y hacerlas como si no se estuviera físicamente con otros, conlleva a que se vayan debilitando los vínculos con la familia y amigos, perjudicando la forma de relacionarse con las personas del entorno. Lo más preocupante es que es un comportamiento que aprenden los niños, sumado a que cada vez tienen menos atención de sus padres, lo cual es esencial para el correcto desarrollo social.

“En el momento en que nuestro entorno virtual toma preponderancia sobre las personas de nuestro alrededor, mantenemos menos contacto con ellas y definitivamente dejan de importarnos, comenzamos a dar señales claras de desinterés o ausencia psicológica de las relaciones interpersonales”, indica la especialista Margarita Weil Nuila, psicóloga.

La investigadora del Centro de Investigación e Innovación en Tecnologías de la Información y Comunicación (Infotec) Evelyn Téllez expuso que «los dispositivos electrónicos nos conectan más con los que están lejos y al mismo tiempo nos desconectan de los que están cerca».

Varoth Chotpitayasunondh y Karen Douglas, de la Escuela de Psicología de Kent, realizaron un estudio en el cual se identificaron los factores más importante que hacen que las personas vivan pegadas de los teléfonos celulares inteligentes: adicción a internet, miedo a perderse de algo (FOMO, por fear of missing out) y falta de autocontrol. Sobre esa base, las personas comenzaron a percibir el “Phubbing” como algo tolerable. Uno lo comete, uno lo sufre. Todo el mundo lo hace. Pero esto no implica que es correcto, de hecho, es descortés y tenemos que buscar la forma de no caer en este comportamiento.

Estudio realizado por escuela de psicología de Kent

La mayoría de los entrevistados del estudio de la Escuela de Psicología de Kent (el 47,3% de los varones y el 55% de las mujeres) identificó el phubbing como un factor en sus vidas, con una frecuencia de entre menos de una vez por día a tres veces por día; aunque el 46,2% de los varones lo registró como un conducta escasa, el 6,3% de las mujeres lo estimó en hasta más de dos horas por día.

La tecnología no es mala, es una herramienta que podemos usar apropiadamente, sin que se convierta en una obsesión, de esta forma no afectamos nuestras relaciones sociales ni permitimos que nos domine. Al contrario, el buen uso de la tecnología y la conectividad nos puede acercar a personas que no podemos ver porque se encuentran lejos. Tenemos que ser responsables y asumir cuando hay un problema.

Valorar el tiempo que podemos compartir con la familia y amigos es esencial y no debemos poner en riesgo los valiosos vínculos amorosos, sobre todo cuando hablamos de relaciones de pareja, el “Phubbing” puede generar rompimientos, aislamiento y deterioro de la convivencia. Tener conciencia del problema es el primer paso, poner un alto y definir un horario de uso del celular es nuestra responsabilidad.

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