Adriana Corrales, vida con trillizos

Lo mejor de tener trillizos es que vamos quemando etapas al mismo tiempo y no se diga los besos y abrazos que recibimos por tres! nunca nos aburrimos siempre es una locura.

Adriana Corrales

Disfruto mucho a mis hijos, me asusto cada vez que salen con algo nuevo, parecen adultos chiquitos, eso si hay días que amanecen incontrolables, pelean y gritan muy a menudo y pues hay que llenarse de mucha paciencia. Mi creciente relación con Dios, me ha llevado a querer conocer más de la historia misma de el, de sus milagros, de sus Santos que han tenido una vida más íntima con el, como Francisco de Asís, el Padre Pio, San Luis María de Montfort, también las apariciones de la Virgen De Fátima, Virgen de Guadalupe, etc., de la importancia de los Sacramentos, esto me ha ayudado mucho a entender cosas  de la vida que antes no entendía.

En Palabras de Adriana:

¿Cómo describes la vida con trillizos?

La vida con trillizos requiere de mucho esfuerzo en todos los sentidos, al final eso para mí es normal,  no conocí antes nada diferente ellos son mis primeros bebés, pero si comparamos tenemos que esforzarnos más en tiempo, en cuido, necesitamos de más manos, cuando se enferman es más cansado porque casi siempre son los tres enfermos al mismo tiempo, pero uno se adapta y hemos tenido mucho apoyo de la familia gracias a Dios!. Todo esto que es nuevo en mi vida se me hace fascinante.

Háblanos, ¿como recibes la noticia de 3 bebés en camino?

La primera cita con el doctor fue a las 6 semanas, inicialmente solo se vieron dos sacos y casi me infarto con la noticia que eran gemelos! de ahí no puedo describir la segunda cita, que fue a las 8 semanas,  en uno de los sacos ya se logran ver dos, y se escucho los 3 corazones,  creo que hasta el doctor se asusto,  todavía me acuerdo de su cara, la verdad no lo esperábamos tenía pánico, me acuerdo que mi esposo se puso pálido, pero  mi mayor temor era como me iban a alcanzar 3 niños en mi panza, cómo iba hacer? Todos estábamos  en shock  incluyendo a mis papás, mis hermanos, el resto de mi familia, mis amigas, era histeria colectiva!, para todos era algo nuevo nunca antes visto.

¿Cómo fueron los meses de embarazo?

En la semana 12 tuve que viajar a Estados Unidos para hacerme un exámen que solo lo hacían allá,  porque el doctor había visto algo en las niñas que no le gusto, y el exámen mismo tenía su riesgo, pero Dios fue misericordioso y la Virgen María nos ama, hubieron cadenas de oración, la oración es demasiado fuerte!  También a la semana 28 sentí que no aguantaba más, mi panza había crecido tanto, que pensé literalmente que iba a explotar, ya me sentía de otro mundo, pase una noche en vela, me sentía tan mal, y no eran contracciones, pero solo quería que amaneciera para ir a ver al doctor y me ayudara. El doctor logró sacarme líquido amniótico para que ellos tuvieran más espacio de crecer y yo me sentí mucho mejor! Agradezco todas las oraciones de todas las personas aún sin conocerme estaban pendientes, y el apoyo de mi familia, fueron momentos tensos, porque después pase por lo mismo otra vez, siempre corriendo el riesgo que nacieran faltándoles mucho todavía.

¿Cómo fueron  los primeros días en casa con 3 bebés al mismo tiempo? 

Tengo que ser honesta, fue un caos total, cuando pensé que mi pesadilla había terminado después de tenerlos 3 semanas en el hospital, de las cuales dos de ellas, el niño pasó en cuidados intensivos, yo estaba  inmensamente feliz, pero a los pocos días apareció mi peor enemigo “El Reflujo” solo bastaron dos buenos sustos,  uno a Vittoria y otro a Pedro para que yo me traumara y tomara la decisión de velarlos toda la noche hasta que el cuerpo me diera, no importaba que me dijeran que SUPERMAN los iba a cuidar, yo tenía que estar despierta, los vele hasta 6 o 7 meses que el doctor me dijo que ya podíamos acostarlos boca abajo, aún así no me relajaba porque ellos ya estaban acostumbrados a dormir boca arriba y pasaba toda la noche cambiándolos de posición sobre todo al niño que le duró más.

Lo más difícil fue lidiar con lo prematuro de ellos,  exigían creo que el 100% más de tiempo que un niño que nace a termino, una onza de leche se la tomaban el primer mes conmigo en 45 minutos y luego teníamos que pasar por consejo del doctor otros 45 minutos con ellos sacándoles cólicos por el reflujo y aún así vomitaban.
Además por la misma condición de prematuro no se salvaron de la intolerancia a la lactosa y todo esto multiplicado por 3, vivíamos en el doctor bajo mucha tensión.

Tratemos de disfrutar al  máximo a nuestros hijos, aunque haya mucho trabajo, mucho estrés, muchos problemas, dediquemos ese poco tiempo a darlo de calidad. Preocupémonos menos por tratar de ser perfectas, con darles mucho amor y demostrarles cariño, y no con cosas materiales, creo que eso nos hace excelentes madres, también tratemos de buscar nuestra propia felicidad y estabilidad que eso es lo que les transmitimos a ellos, y que no nos olvidemos de Dios, que todos somos un milagro vivo de el.